Tus invitados escanean un QR y empiezan a sacar fotos. Aparecen al instante en la pantalla del salón, y al otro día te las llevás todas.
Casamientos, cumpleaños, quinces y eventos de empresa.
Ana · 21:02
Leo · 21:01
Sofi · 20:58
Juan · 20:57
Vale · 20:55
Mati · 20:54Ese es el punto: en una fiesta, esperar a que baje algo con el wifi del salón hace que la mitad no lo use nunca. Después, el que quiere, tiene la app.
Te damos el QR y el código del evento, listo para imprimir. También va en la pantalla, así el que llega tarde lo ve igual.
Se abre una página, escriben su nombre y listo. Sin cuenta, sin contraseña, sin dejar el mail. La app se ofrece después, y es opcional.
Cada foto aparece en el televisor del salón a los pocos segundos. Y al otro día te bajás todas, en su tamaño original.
Ver la foto propia proyectada en la pared es lo que hace que la gente saque más fotos. Es la parte que más se nota en la fiesta.
Nadie la necesita para participar. Se le ofrece al invitado después de que subió su primera foto, cuando ya vio de qué se trata.
Todo esto está pensado para una fiesta de verdad, no para una demo.
Bajás cualquier foto en dos toques. Si algo se desmadra, activás “aprobar antes de publicar” y nada aparece sin tu visto bueno.
Si alguien no quiere salir en una foto, la reporta desde el teléfono. Con dos avisos, la foto se baja sola hasta que la mires.
El wifi de un salón lleno se cae. La foto queda guardada en el teléfono y sube sola cuando vuelve la señal.
Es el mismo producto. Cambia cuántos eventos hacés y de quién es la marca que se ve.
Un cumpleaños, un bautismo, una juntada.
USD 25pago único, por evento
Casamientos y fiestas de quince.
USD 61pago único, por evento
Salones, productoras y fotógrafos.
USD 100por mes, eventos ilimitados
Congresos, lanzamientos y activaciones.
desde USD 350según el evento
Precios en dólares; se factura en pesos al cambio del día. El plan Salón se da de baja cuando quieras. Sin límite de invitados en ningún plan.
No. Escanean el QR con la cámara del teléfono, se abre una página, escriben su nombre y ya están sacando fotos. Sin cuenta, sin contraseña y sin dejar el mail. Esa es la decisión más importante del producto y no la vamos a cambiar.
Existe, pero nunca es obligatoria. Se le ofrece al invitado después de subir su primera foto, y sirve para dos cosas: que le avise cuando su foto sale en la pantalla del salón, y que sus fotos le queden guardadas. El que dice que no, igual participa de todo.
La foto se guarda en el teléfono y sube sola cuando vuelve la señal, aunque hayan cerrado la página. Lo que sí conviene es darle una buena conexión al televisor: es la parte que necesita internet todo el tiempo.
La bajás en dos toques desde tu teléfono. Los invitados también pueden avisar: si dos personas distintas reportan la misma foto, se baja sola hasta que vos la revises. Y si preferís controlar todo, activás “aprobar antes de publicar” y nada se ve sin tu visto bueno.
La galería queda abierta 60 días y te avisamos antes de que cierre. Durante ese tiempo bajás todo en su tamaño original, para imprimir o para el álbum. Si necesitás más tiempo, se estira.
Un televisor con internet. Sirve una notebook conectada por HDMI, un Chromecast o un Fire Stick, o el navegador del propio Smart TV. Se abre una dirección corta y se escribe el código del evento con el control.
Sí. Vos te llevás todas, en el tamaño original en que se subieron.